El pueblo afro mexicano y su reconocimiento constitucional

Las organizaciones que representan al pueblo afromexicano reclaman, con justicia, su reconocimiento constitucional, porque en la actualidad éste no se expresa con plenitud en el ejercicio de sus derechos humanos.
El reconocimiento de la identidad del pueblo afromexicano es un camino largo y sinuoso, porque los operadores de nuestro sistema económico, político y social le escatiman ese derecho. Tan es así que, como mexicanos, no damos crédito a la idea de tener antecedentes negros. Estamos enamorados de los blancos.
Durante mucho tiempo el Estado contribuyó a la invisibilización del pueblo afromexicano mediante un complejo proceso de blanqueamiento —que el maestro Bolívar Echeverría estudió detalladamente, dejando ver el aporte cultural e histórico de los negros a nuestra nación—, construcción de dominación que permitió ocultarlos durante siglos.
Hasta hace poco, este pueblo no había sido contabilizado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). De hecho, el registro formal inicia con el conteo intercensal de 2015, según el cual en México hay un millón cuatrocientos mil afromexicanos, que representan el 1.3% de la población total. Este dato contribuye a la construcción del próximo censo de 2020, en el cual la presencia afromexicana tendrá un reconocimiento estadístico de mayor precisión.
El resultado de este conteo inicial aportó datos indispensables para lograr que los derechos de la población afromexicana se incluyeran en las políticas públicas del Estado mexicano —demanda central de este grupo étnico—, y contribuyó a que nuestras leyes los reconocieran, mediante los derechos colectivos y culturales.
No hay que olvidar que este reconocimiento, que inicia con un conteo, también es un compromiso del Estado mexicano ante instancias de la Organización de las Naciones que se hicieron efectivas después de la reforma constitucional de 2011.
Pese a los años de sometimiento a la invisibilización, los obstáculos enfrentados y la franca discriminación racial hacia este grupo, y gracias al esfuerzo de sus organizaciones, de académicos comprometidos y de algunas instituciones gubernamentales, ya cuenta con un instrumento indispensable para defender su posición en este territorio que también es suyo. Se trata del libro Derechos colectivos y reconocimiento constitucional de las poblaciones afromexicanas, editado en la colección Legislación sin discriminación (CONAPRED-MEXICO-2015).
Con este documento de excepcional valor para México, los autores María Elisa Velázquez, Gabriela Iturralde Nieto y Sergio Ramírez Caloca contribuyen impecablemente a esclarecer la identidad de todo un país.

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