Conversatorio: Los pueblos indígenas de cara al proceso electoral 2018

Spread the love

Las elecciones de 2018 son decisivas para nuestro país; estamos frente a uno de los procesos electorales más grandes de la historia de México, en el que se disputarán más de 3,400 cargos de elección popular, entre los que destacan los de presidente de la República, senadurías y diputaciones federales. En este escenario, en el cual convergen distintas ideologías políticas, plataformas electorales y proyectos de nación, es importante discutir y problematizar cuál es el papel que los pueblos indígenas ocupan en los diversos proyectos nacionales. Por ello, el Colegio de Etnólogos y Antropólogos Sociales A.C., reconociendo que la diversidad multicultural de México se sustenta en sus 68 pueblos indígenas y que estos pueblos y comunidades son afectados sistemáticamente por las acciones de gobierno, políticas públicas y legislación, hizo un llamado a los representantes de los candidatos a la presidencia de la república para que dieran a conocer e intercambiaran las propuestas de agendas electorales sobre pueblos y comunidades indígenas que representan sus coaliciones.

Conversatorio: Los pueblos indígenas de cara al proceso electoral

 

La cita a este conversatorio fue el 11 de junio en el Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología e Historia (MNA), recinto donde los vestigios de las grandes civilizaciones conviven con las muestras de las culturas aún vivas. En este conversatorio se encontraron representantes de las tres coaliciones que compiten para ocupar la presidencia de la república: Xóchitl Gálvez Ruiz (Por México al Frente), Adelfo Regino Montes (Juntos Haremos Historia) y Jesús Fuentes Blanco (Todos por México), quienes, desde sus plataformas políticas presentaron el balance y las propuestas dirigidas a los pueblos y comunidades indígenas del país. El conversatorio fue moderado por el Antropólogo Arnulfo Embriz, quién planteó la situación general de los pueblos y comunidades indígenas de México, así como una serie de preguntas que dan cuenta de las políticas fallidas para atender las necesidades y problemáticas de los pueblos, las dificultades para hacer efectiva su representación, así como la ausencia de garantías plenas para el ejercicio de sus derechos.
La relevancia de discutir la problemática que enfrentan pueblos y comunidades indígenas tiene que ver, por una parte, con la conflictividad presente en los territorios, como el narcotráfico y la violencia, las concesiones mineras y los megaproyectos, los conflictos religiosos, el desconocimiento de procesos autonómicos y de autoridades comunitarias, así como la falta de representación de estos actores en espacios de toma de decisiones; pero también con la ausencia en las plataformas electorales de propuestas que busquen dar respuesta y/o plantear las soluciones a la desigualdad y exclusión que aún en la actualidad viven los pueblos indígenas de México, además de la forma puntual de armonizar el desarrollo económico del país sin afectar los recursos y territorios indígenas.
Los representantes de las coaliciones plantearon una serie de propuestas. Por ejemplo, Xóchitl Gálvez habló de la urgencia de proponer proyectos de desarrollo local participativo, por lo que planteó la necesidad de cambiar las políticas públicas; Adelfo Regino señaló enfáticamente el apremio por “ver no sólo al indio muerto, sino al indio vivo”, y desde ahí plantear propuestas concretas para reducir la exclusión sistemática que han vivido los pueblos indígenas; por su parte, Jesús Fuentes, apuntó la necesidad de garantizar el acceso pleno a la justicia y a la participación efectiva.
Los tres voceros coincidieron en la urgencia de llevar a cabo una reforma constitucional que garantice los derechos de los pueblos indígenas. Sin embargo, cada uno de ellos expresó las particularidades que, desde su óptica, debería contener esta reforma. Al respecto, la representante de “Por México al Frente” se comprometió a presentar una iniciativa al Senado de la República, en la cual se consagre a los pueblos indígenas como sujetos de derechos, con pleno ejercicio de su autonomía y acceso a los recursos naturales en sus tierras y territorios, así como el establecimiento de una ley de consulta. El representante de “Juntos Haremos Historia” dijo que la reforma constitucional, legal e institucional es una demanda vigente, que debe recoger los principios de los Acuerdos de San Andrés, y que debe tener entre sus objetivos la armonización de los diferentes instrumentos legislativos, tanto nacionales como locales, que tengan como resultado un reconocimiento integral de derechos. Para el representante de “Todos por México”, la reforma constitucional debería mirar, más que a los acuerdos de San Andrés, hacia las nuevas realidades, y a partir de este enfoque, establecer paradigmas que permitan dar respuesta a la situación actual de los pueblos indígenas.
Dada la calidad de expertos de los participantes en este conversatorio y su trayectoria del lado de los pueblos indígenas, cada uno de ellos entiende los conflictos existentes en los territorios como resultado de diferentes elementos; por ejemplo, para Xóchitl Gálvez tiene que ver con la ausencia de una ley de consulta, lo que tiene como resultado que sólo algunos actores indígenas sean los que decidan sobre el rumbo de las comunidades; por lo tanto, para ella es urgente construir una nueva relación de los pueblos indígenas con el Estado. Adelfo Regino explica que muchos de estos problemas tienen que ver con lagunas legales y violaciones flagrantes a los derechos, por lo que, retomando la postura del candidato a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, “no se tomará una decisión sin escuchar a los pueblos indígenas”. Por su parte, Jesús Fuentes hace un llamado a que las leyes vigentes se apliquen en las consultas y se haga una revisión de las concesiones ya otorgadas, así como a procurar una armonización legislativa.
Finalmente, entre los temas a discutir se planteó la necesidad de generar un nuevo tipo de institucionalidad que atienda a los pueblos y comunidades indígenas. Los representantes de “Por México al Frente” y “Todos por México” coincidieron en que no es necesario crear una nueva institución, sino fortalecer la actual Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y poner atención en los centros regionales; por su parte, el representante de la coalición “Juntos Haremos Historia” hablo de la urgencia de crear un nuevo organismo público, apostar al fortalecimiento regional y crear una comisión intersecretarial sobre pueblos y comunidades indígenas.
La participación y representación de los pueblos indígenas en la Cámara de Diputados es una de las discusiones pendientes. Desde 2004, el Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) —actualmente Instituto Nacional Electoral (INE)— aprobó la redistritación, en la cual se estableció que de los 300 distritos uninominales, 28 serían considerados indígenas, dado que cuentan con 40% o más de población indígena, y que ello cual se vería reflejado en la asignación de curules. Sin embargo, en las elecciones que se han presentado desde entonces la representación de los pueblos indígenas no ha sido tal, por lo que el INE, a través de un acuerdo del Consejo General (2017) aprobó que en 13 de los 28 distritos indígenas los candidatos deben pertenecer a pueblos indígenas. Ante estas medidas y la asignación de candidaturas, Xóchitl Gálvez señaló que es importante distinguir entre activismo indígena y administración pública, además de sostener que algunas candidaturas no fueron ocupadas por miembros de los pueblos indígenas. Por su parte, Adelfo Regino señaló como necesario que se respeten los métodos y mecanismos propios de las comunidades para reconocer a sus representantes; su partido político (Morena) registró a 7 mujeres y 6 hombres indígenas para esas candidaturas. Jesús Fuentes, por su parte, hizo un llamado a trabajar y a que no sólo 13 distritos sean ocupados por candidatos indígenas, sino mínimamente los 28 distritos antes mencionados.
Finalmente, es necesario señalar que la coyuntura actual nos permite someter a discusión temas centrales para el ejercicio pleno de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas; sin embargo, siguen existiendo ausencias centrales en la construcción democrática de nuestro país, tales como el reconocimiento constitucional de las poblaciones afromexicanas, el ejercicio de los derechos de las mujeres indígenas y el reconocimiento pleno de las autonomías y sus territorios. Si bien este ejercicio nos dio la oportunidad de conocer las posturas de las coaliciones que buscan representarnos en los poderes Ejecutivo y Legislativo, es necesario construir alianzas, tejer voluntades políticas y reconocer que los pueblos y comunidades indígenas son actores centrales para la democratización de nuestro país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *