Candidato Yoreme Independiente en el municipio indígena de Etchojoa, Sonora.

Fernando I. Salmerón Castro

Hace algunos años conocí a Zacarías Neyoi Yecupitzio, quien era diputado local en Sonora y tenía interés en impulsar una universidad intercultural en su estado. Nuestras gestiones no tuvieron éxito, pero nos entendimos bien y mantuvimos contacto posteriormente. En enero de este año me llamó por teléfono para comunicarme que su hermano Clemente estaba preparando una candidatura independiente para competir por la presidencia municipal de Etchojoa. Nos comunicó por videoconferencia y, para mi sorpresa, ya lo conocía y no hacía mucho tiempo que nos habíamos encontrado en la Ciudad de México, cuando estuvo en el CIESAS como parte de una comisión de egresados del Programa de Etnolingüística con interés en reabrir el programa.

Clemente me platicó que había iniciado la búsqueda de una candidatura independiente porque tenían interés en promover a una persona que no fuera un político tradicional y que estuviera dispuesto a ver por los intereses del pueblo yoreme que tiene una presencia importante en ese municipio. Me envió posteriormente la “Plataforma electoral del yoreme independiente para la presidencia municipal de Etchojoa”.

El documento presenta esta candidatura como algo que nace del pensamiento colectivo yoreme y tiene el propósito de “luchar en contra de la falta de respeto hacia nuestros derechos indígenas”. Mediante el ejercicio de sus derechos ciudadanos, pretenden resolver los problemas que tienen y lograr el “desarrollo social, económico, político y cultural” de las comunidades yoreme en el municipio. Para ello, han construido una plataforma basada en la defensa de tres grandes ejes: el territorio, la cultura y la organización social y política comunitaria. El primer “módulo constructivo”, como lo denominan, busca lograr el respeto al ecosistema del pueblo yoreme, a sus sitios sagrados y a sus centros ceremoniales. Entre las propuestas concretas se encuentran poner límites al uso irracional de agroquímicos, eliminar la quema de residuos de las cosechas y acabar con la destrucción de los árboles de los montes ancestrales, protectores de la flora y la fauna locales. El segundo módulo, cultural, pretende lograr el respeto a su identidad, su lengua, su historia, sus tradiciones y costumbres, incluyendo la música, las danzas, las fiestas, las artesanías y la comida, así como los sistemas de producción, la cosmovisión y la ciencia y la tecnología propias. La defensa del cerro Bayajorit y el rio Mayo resultan fundamentales porque son espacios de aprendizaje, reflexión y vida, además de albergar los principales centros ceremoniales. Finalmente, el módulo de organización social y política pretende garantizar el respeto a las autoridades yoreme, los derechos indígenas, los sistemas normativos, el pensamiento colectivo y el desarrollo social del pueblo. Las soluciones propuestas de manera concreta incluyen la revitalización del uso de la lengua originaria, eliminación de la discriminación y rescate de la música propia, la danza y las fiestas tradicionales, incluyendo la artesanía, la tradición oral y la comida yoreme. Todas ellas se encuentran cobijadas por los sistemas yoreme de producción, la cosmovisión y la ciencia propias. Mediante estos elementos se pretende “empoderar a los pueblos yoreme para ejercer la autonomía y la libre determinación para su propio desarrollo, haciendo realidad los procesos autogestivos de las comunidades”. Para lograr esto, la propuesta incluye garantizar los derechos indígenas, el respeto a los sistemas normativos propios y asegurar el desarrollo social del pueblo. Identifica entonces niveles altos de marginación, falta de beneficios sociales para las comunidades y rezagos en vivienda, educación, salud, deporte, infraestructura carretera, red de energía eléctrica y servicios de agua potable. Otros problemas se refieren a la seguridad, la alimentación y la desnutrición, el alcoholismo, la drogadicción, la emigración y la desintegración familiar. Un reto fundamental es la participación de las mujeres en la toma de decisiones.

Con esta plataforma, Clemente Neyoy consiguió las firmas que apoyaran su candidatura independiente y ha hecho campaña de promoción del voto en todo el municipio. Un par de promocionales en YouTube permiten ver este avance. En uno de ellos (https://www.facebook.com/joaquin.hernandez.35175/videos/274478681036928, el entrevistador le pregunta cómo ha sido el proceso. Clemente dice que espera tener buenos resultados porque los habitantes del municipio le han dado un gran respaldo. Asegura que la gente ve “al Yoreme independiente como la solución, como la esperanza, como la alternativa para salir adelante con los problemas que tenemos los indígenas”. Informa que “toda la planilla está compuesta por indígenas de diferentes comunidades del municipio”. Y espera tener buenos resultados en la elección: “Allí vamos a demostrar que estamos organizados”. El “tambor” está registrado en el INE como insignia de esta planilla porque es el símbolo de la unidad yoreme.

Etchojoa es un municipio del estado de Sonora, que tiene una población total de 61309 habitantes, que representan el 2.1% del total estatal, de acuerdo con los resultados del censo de 2020. La población es relativamente joven, ya que la mitad del total tiene 29 años o menos. Debe considerarse un municipio preponderantemente indígena, porque el 15.5% de la población habla lengua indígena, en su mayor parte mayo (93%) y guarijío (0.3%). Tiene un 1.60% de población afromexicana.

En el promedio municipal, sólo el 43% de las viviendas tiene agua entubada, mientras que el 21.2% tienen aljibes o cisternas. En cambio, 97.6% cuenta con energía eléctrica y 59.4% con drenaje. Más de tres cuartas partes de las viviendas tienen refrigerador (77%), menos de la mitad tienen una lavadora (43.2%) o una bicicleta (42.4%) y menos aún tienen un automóvil o una camioneta (34.7%). Ochenta por ciento de ellas tienen teléfono celular, pero sólo 30.6% cuentan con televisión de paga, 22.8% con internet y 17.6% con una computadora. El 85.8% de la población cuenta con algún servicio de salud pública: 48.2% con el INSABI, 35.7% con el IMSS, 15.7% con el ISSSTE.

En el municipio, la migración no es un asunto de gran relevancia; únicamente el 2.5% del total cambió de lugar de residencia en los últimos cinco años. Quienes lo hicieron lo atribuyen principalmente a razones de índole familiar (57.1%), de trabajo (23.3%), para estudiar (7.2%) o debido a la inseguridad (2%); el restante 10% se atribuye a otras causas.

La población económicamente activa es del 57.9% del total (64.1% de hombres y 35.9% de mujeres, con un nivel de ocupación del 98.4%. La población no económicamente activa está compuesta por estudiantes (34.6%), personas dedicadas a los quehaceres del hogar (41.7%), pensionadas y jubiladas (10.4%), personas con alguna discapacidad que les impide trabajar (5.4%) y personas en actividades no económicas (8%).

Casi dos terceras partes de la población del municipio mayor de 15 años tiene educación básica (57%) y casi una cuarta parte con educación media superior (24.1%) y 15.9% con educación superior. Únicamente el 2.9% de esta población no cuenta con escolaridad.

La información censal presenta las características básicas del municipio y, con base en ellas, el CONEVAL analiza el grado de rezago social en relación con el resto de los municipios del país. De acuerdo esta información, dada a conocer por el CONEVAL en su sitio de internet (https://www.coneval.org.mx/Medicion/IRS/Paginas/Indice_Rezago_Social_2020.aspx), en 2020 este municipio tuvo un índice de rezago social de -042467, que se considera un grado bajo. Los principales elementos que producen este rezago son que 4.6% de la población de 6 a 14 años no asiste a la escuela; 3.6% de la población mayor de 15 años es todavía analfabeta y 27.6% no ha completado la educación básica. El 14.2% de la población no es derechohabiente de servicios de salud y el 40.6% de las viviendas no disponen de drenaje.

A escala nacional, este índice lo coloca en el lugar 1058 y en Sonora tiene el índice más alto entre los municipios que tienen un grado bajo de rezago social. Los otros 17 municipios con este grado tienen mayores carencias que Etchojoa. En ese estado, San Miguel de Horcasitas es el único municipio con un nivel medio de rezago y todos los demás tienen niveles bajos y muy bajos. En el conjunto estatal, entonces, el municipio de Etchojoa, con todo y sus carencias, tiene buenas posibilidades de desarrollo debido a que cuenta con una población relativamente educada, algunos servicios básicos y acceso a vías de comunicación importantes.

Las propuestas de Yoreme independiente, entonces tienen mucha razón en fundarse en la defensa de derechos indígenas que aseguren el avance del municipio con sus propias características y con la participación decidida del pueblo yoreme.

Le deseamos mucho éxito a Clemente Neyoi Yecupitzio y al equipo de Yoreme independiente en la contienda electoral del próximo 6 de junio. Con esfuerzos como este pueden construirse alternativas importantes para la participación de los pueblos indígenas en la conducción de sus propias propuestas de desarrollo.

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