‘Roma’, una película en español subtitulada en español

Polémica por los rótulos del filme de Cuarón que convierten «enojarse” en “enfadarse” y cambian el “ustedes” por “vosotros”

Manuel Morales, Tomasso Koch, Luis Pablo Beauregard

Roma, de Alfonso Cuarón, arrancó este martes, como el resto de las películas que participan en las votaciones a los Oscar, una carrera que podría llevarle a su lugar en la historia. Si gana la estatuilla a mejor filme será el primer largometraje que lo logra en un idioma distinto del inglés. Porque la película-fenómeno de Alfonso Cuarón está rodada en una mezcla de español y mixteco. Y en los cines (y en Netflix, plataforma de streaming que la produce) se puede ver subtitulada en… español de España. ¿Era necesario rotular “enfadarse” cuando un personaje dice “enojarse”? ¿Saben los espectadores de Madrid, sin necesidad de subtítulos, que cuando un mexicano teme que su jefe le despida exprese su sospecha de que le “van a correr”?

La decisión de Netflix de proporcionar a los espectadores un subtitulado que además es una traducción de un idioma (mexicano) a otro (que es el mismo, y se habla en la Península) enciende un debate sobre el español como una lengua común. Un debate en el que el propio Cuarón lo tiene claro: “Es parroquial, ignorante y ofensivo para los propios españoles”, explicó este martes el cineasta por correo electrónico. “Algo de lo que más disfruto es del color y la textura de otros acentos. Es como si Almodóvar necesitara ser subtitulado”.

El escritor mexicano afincado en Barcelona Jordi Soler se expresó en esa misma línea en Twitter tras ver el filme en diciembre en los cines Verdi de la capital catalana (uno de los cinco que la proyectaron en España). “Roma está subtitulada en español peninsular, lo cual es paternalista, ofensivo y profundamente provinciano”, escribió. Soler ponía ejemplos, como convertir “ustedes” en “vosotros”, o “mamá (el colmo del ridículo) en madre”. La gota que colmó su vaso fue el “gansito” que pide uno de los niños en la película. En México, es la marca de un pastelito de chocolate. Pero la traducción escrita lo transformó en “ganchitos”. En España, eso es un aperitivo con olor a queso y color anaranjado.

“No es para entender los diálogos; es para colonizarlos”, reiteró Soler este martes en conversación telefónica. Entre las respuestas que suscitó su tuit se pudieron leer estas: “Creo que hay modismos, localismos y otros neologismos de la cultura mexicana que precisan contextualizarse”, o “la dicción es muy distinta en nuestros países”. O, ampliando el foco: “En México subtitulan las películas españolas en español mexicano, no se entienden nada algunos acentos” (…).

Fotograma de 'Roma' con subtítulos en español latinoamericano (arriba) y español peninsular.

Fotograma de ‘Roma’ con subtítulos en español latinoamericano (arriba) y español peninsular.

https://elpais.com/cultura/2019/01/08/actualidad/1546979782_501950.html?rel=str_articulo#1548784453321

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