Terapias de conversión atentan contra la salud mental

Especialistas rechazan los tratamientos que busquen la «cura» de la homosexualidad

Ramón Verdín

La Organización Mundial de la Salud (OMS) retiró el 17 de mayo de 1990 a la homosexualidad de la Clasificación Internacional de Enfermedades. Previamente, en 1973, la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés), hizo lo mismo en el Manual de diagnóstico de trastornos mentales.

La OMS determinó entonces que la homosexualidad «es una variación natural de la sexualidad humana y no se puede considerar una condición patológica».

Desde ese momento, ambas instancias se han declarado contrarias a las legislaciones o acciones que sean discriminatorias con este sector de la población, ya que «carecen de justificación médica y científica, y representan una grave amenaza para la salud y el bienestar de las personas afectadas».

Recientemente, las terapias de cambio de orientación sexual cobraron lugar de relevancia en los medios de comunicación nacional, ya que, presumiblemente, el conductor Mauricio Clark «se curó de la homosexualidad» gracias a «su acercamiento con Dios».

En este tenor, profesionistas de la salud mental y activistas LGBT aseveraron que las denominadas «terapias de conversión» constituyen una violación expresa a los derechos humanos y a la estabilidad sicológica de la población Lésbico, Gay, Bisexual, Travesti, Transexual, Transgénero e Intersexual (LGBTTTI).

Ramona Angulo Peña, sicóloga, abogada y maestra en ciencias con acentuación en Género y Desarrollo, se manifestó «completamente en desacuerdo» con las declaraciones de Clark, debido a que la homosexualidad es un comportamiento natural que necesita ser aceptado y comprendido por la sociedad, especialmente por padres y madres de familia que tienen a hijos pertenecientes a la diversidad sexual.

«Estamos trabajando por que un mayor número de papás, mamás y toda la sociedad dejen de criar a los niños con este miedo homofóbico que los orilla a hacer cambios indeseables. Muchas veces echan a perder su vida por no aceptarlos como son», aclaró la colaboradora e integrante del Comité de la Diversidad, A.C.

Tolerancia e inclusión

La especialista advirtió que existen sicólogos que tienen mentalidades erróneas en relación a la comunidad lésbico-gay, aunque el principal argumento que se emplea para estas «correcciones» es el religioso.

Apuntó que la diversidad sexual es un proceso natural en el ser humano y no es una «confusión», como pretenden estos «tratamientos».

«Estas terapias a veces van acompañadas de regímenes médicos para hacer transformaciones hormonales y sicológicas que no darán resultado, simplemente dañarán más. El llamado es a los padres de familia, que hagan caso omiso de este tipo de declaraciones, porque las considero falsas: buscar una transformación por la vía religiosa de la sexualidad es un llamado a la confusión».

Igualmente, Angulo explicó que las personas que son sometidas contra su voluntad a los «esfuerzos por corregir la orientación sexual y de identidad de género» presentan cuadros clínicos relacionados con el suicidio, el aislamiento y las depresiones prolongadas al aceptar algo que realmente no son.

Influencias religiosas

Por su parte, Álex Orué, vocero de la Coalición LGBTTTI, aseveró que las terapias de conversión se dan especialmente en la zona del Bajío y en Jalisco, por medio de «clínicas sicológicas/siquiátricas» con influencia de grupos conservadores religiosos (católicos y cristianos) que llevan a cabo este tipo de prácticas, así como en grupos de apoyo o de contención al estilo Alcohólicos Anónimos.

«Llevan a cabo retiros para gente LGBT, y en instalaciones aisladas: someten a las personas a dinámicas grupales, las hacen escribir sus errores para después exhibirlos, los medican, hay reportes de gente que fue sometida a tratamientos para inhibir la libido, casi una castración química; a las mujeres lesbianas o bisexuales se tienen reportes de violaciones correctivas, bajo el argumento de que no han experimentado o no han conocido hombres».

Asimismo, Orué puntualizó que las adicciones, razón por la que el presentador de televisión recurrió a la «terapia de conversión», no tienen nada que ver con la preferencia sexual.

«A él lo convencieron de que fue así y de que su sexualidad cambiaría junto con el resto de sus hábitos. Lo único que va a provocar es que él se convierta en una bomba de tiempo donde cualquier relapso en sus adicciones o de su apetito sexual natural, siendo gay, entre en conflictos emocionales y sicológicos que lo lleven a acciones irreversibles. La gente que se ve sometida a este tipo de terapias tiene comportamientos suicidas», externó.

Tortura

Igualmente, Tiago Ventura, activista LGBT originario de la ciudad de Culiacán, explicó que equiparar la homosexualidad con las adicciones es un sin sentido.

Las terapias de conversión que existen en México se dan en Guadalajara, y utilizan como gancho para los padres de familia las enseñanzas de Jesucristo, los atraen para llevar a sus hijos a estos campamentos, les hacen creer que hay algo malo en ellos», subrayó.

Dentro de estos tratamientos -ejemplificó Ventura- proyectan imágenes pornográficas con temática lésbico-gay mientras torturan físicamente al «paciente» para que las asocie con la repulsión.

«Hay torturas sicológica y física. Vamos a buscar que se eliminen porque es un riesgo para la salud emocional de los adolescentes, mucho más ahora que se incrementó la tasa de suicidios hasta en un 50 por ciento en la población de la diversidad sexual. En Sinaloa no existen lugares de este tipo, pero sabemos que las familias mandan a sus hijos adonde existen este tipo de centros de corrección», finalizó.

Para entender…

Tolerancia y aceptación LGBT en Sinaloa

La sicóloga Ramona Angulo observó que en Sinaloa hay avances respecto a la inclusión LGBT en la sociedad sinaloense, aunque planteó que sigue arraigado el machismo y la homofobia.

«Es un estado donde hay mucha influencia y poder de la narcocultura, inicia desde las escuelas, con papás machistas que pueden presentar violencia hacia las personas de la diversidad sexual. Se ha avanzado muchísimo, aunque entre los padres de familia existe el miedo a la discriminación».

Puntualizó que la influencia más fuerte en contra de la población LGBT son los segmentos religiosos. Angulo vaticinó una ola de modernidad en ese sentido: «En la religión anglicana traen un movimiento más libre respecto a la sexualidad, ellos manejan que Dios es amor y no marcan diferencias. El papa Francisco está influyendo y se espera un cambio», refirió.

https://www.debate.com.mx/losmochis/Terapias-de-conversion-atentan-contra-la-salud-mental–LGBT–20180728-0016.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *